El masaje restaurativo se ha utilizado durante siglos para mejorar el bienestar general, reducir el estrés y eliminar la tensión muscular. El masaje durante el embarazo ha generado reacciones ambivalentes en la comunidad médica con respecto a su seguridad y eficacia.
Estudios recientes han demostrado que el masaje prenatal puede ser un elemento crucial en la atención prenatal de la mujer y debe considerarse cuidadosamente.
Aunque muchas instituciones de formación en masaje imparten masajes para mujeres embarazadas, lo ideal es encontrar un terapeuta certificado en masaje prenatal.
La APA colabora con algunos masajistas capacitados para trabajar con mujeres embarazadas; sin embargo, es importante verificar sus credenciales.
Estudios demuestran que el masaje durante el embarazo puede reducir la ansiedad, minimizar los síntomas de la depresión, aliviar el dolor muscular y articular, y mejorar los resultados del parto y la salud del recién nacido.
El masaje aborda diferentes necesidades mediante diversas técnicas, una de las cuales es el masaje sueco.
El objetivo del masaje sueco es relajar los músculos.Siga este enlace masajes relajantes para mujer embarazada En nuestra página web El masaje sueco reduce el estrés y estimula la circulación linfática y sanguínea mediante una suave presión aplicada a grupos musculares específicos.
Se recomienda el masaje sueco durante el embarazo porque alivia varias molestias comunes asociadas con los cambios esqueléticos y circulatorios causados por las variaciones hormonales.
Política hormonal
Estudios realizados durante la última década han demostrado que los niveles de hormonas relacionadas con la relajación y la ansiedad cambian significativamente cuando se incorpora el masaje a la atención prenatal de la mujer.
Esto mejora la regulación del estado de ánimo y la salud cardiovascular. En mujeres que recibieron masajes terapéuticos dos veces por semana durante solo cinco semanas, se redujeron los niveles de hormonas como la norepinefrina y el cortisol (hormonas asociadas al estrés), y aumentaron los niveles de dopamina y serotonina (niveles bajos de estas hormonas se asocian con la depresión clínica).
Estas modificaciones en los niveles hormonales también resultaron en menos complicaciones durante el parto y menos casos de problemas neonatales, como bajo peso al nacer. La evidencia sugiere firmemente que existen beneficios para la salud de la madre y del recién nacido cuando el masaje terapéutico se incorpora al tratamiento prenatal regular.
Reducción de la hinchazón
El edema, o hinchazón de las articulaciones durante el embarazo, suele ser causado por la disminución del flujo sanguíneo y el aumento de la presión sobre los capilares debido al crecimiento del útero. La terapia de masaje ayuda a estimular los tejidos blandos para reducir la acumulación de líquido en las articulaciones inflamadas. Esto mejora además la eliminación de los desechos celulares transportados por el sistema linfático.
Alivio de las molestias nerviosas
Muchas mujeres experimentan dolor del nervio ciático al final del embarazo, ya que el útero ejerce presión sobre el suelo pélvico y la masa muscular de la espalda. La presión del útero estira los músculos de la parte superior e inferior de la pierna, provocando inflamación y presión sobre los nervios cercanos.
El masaje trata la inflamación de los nervios, ayudando a liberar la tensión en los tejidos musculares circundantes. Muchas mujeres han experimentado una disminución sustancial del dolor del nervio ciático durante el embarazo gracias a la terapia de masaje.
Otros beneficios posibles del masaje prenatal incluyen:
- Dolor lumbar
- Dolor en las articulaciones inflamadas
- Mejora de la circulación
- Reducción del edema
- Disminución de la presión arterial y la frustración
- Disminución de la ansiedad y el estrés
- Mejora de la oxigenación de los tejidos blandos y la masa muscular
- Mejoro mi descanso
Medidas de seguridad para la terapia de masaje prenatal
Al igual que con cualquier enfoque terapéutico para el bienestar durante el embarazo, las mujeres deben consultar sobre el masaje con su proveedor de atención prenatal. La mejor manera de abordar los peligros de la terapia de masaje prenatal es informarse y trabajar con expertos cualificados.
Posición corporal durante el masaje prenatal
Muchos especialistas consideran que la posición más efectiva para una mujer embarazada durante un masaje es acostada de lado. Las camillas con abertura para el útero pueden no estar exentas de riesgos y pueden ejercer presión sobre el abdomen o provocar que este se caiga, lo que causa un estiramiento indeseado de los tendones uterinos. Consulte con su masajista antes de su primera cita para confirmar la posición que recomienda a sus clientas durante la terapia.
Encuentre un masajista adecuado
Es fundamental acudir a un masajista prenatal cualificado. Los terapeutas cualificados han recibido formación que supera los estándares nacionales para masajistas y saben cómo atender las necesidades específicas de maternidad y masaje.
Son expertos en posicionamiento seguro y evitan la presión sobre los ligamentos uterinos. Además, pueden detectar síntomas de coágulos sanguíneos y capilares varicosos.
Las mujeres que hayan experimentado recientemente sangrado, contracciones prematuras o alguna de las siguientes afecciones deben consultar a un médico antes de recibir un masaje:
Embarazo de alto riesgo
Hipertensión inducida por el embarazo (HIE)
Preeclampsia
Parto prematuro anterior
Inflamación grave, presión arterial alta o dolores intensos repentinos
Parto reciente
¿Es seguro recibir masajes prenatales durante todo el embarazo?
Las mujeres pueden comenzar a recibir masajes en cualquier momento del embarazo: durante el primer, segundo o tercer trimestre. Numerosos centros se niegan a ofrecer masajes a mujeres que se encuentran en el primer trimestre del embarazo debido al mayor riesgo de aborto espontáneo asociado a las primeras 12 semanas de gestación.
Masaje prenatal como parte del tratamiento prenatal
Los beneficios del masaje pueden mejorar el bienestar general durante el embarazo para muchas mujeres. Junto con la orientación y el asesoramiento de un profesional de la salud prenatal, el masaje puede incorporarse a la atención prenatal rutinaria como un complemento emocional y físico que ha demostrado mejorar los resultados del embarazo y la salud de la madre. Consulte con su matrona u obstetra antes de comenzar cualquier nueva práctica terapéutica.

